En casa mando yo

Después de la derrota frente a Fénix, no cabía otro resultado que ganar. Y Atlanta ganó, se hizo fuerte de local y derrotó a Estudiantes por 1 a 0 con gol de Luciano Pons que, de esta manera, cortó una racha de 325 minutos sin que un delantero convirtiera.  Además, hubo un importante cambio de actitud en los jugadores para disputar el encuentro.

Y lo vamos a repetir una y mil veces, pero cada resultado en este torneo corto es importantísimo. Por eso, este encuentro era vital para el conjunto de Aníbal Biggeri, porque una nueva derrota lo dejaba prácticamente sin aspiraciones de ascenso después de cuatro fechas disputadas.

Por eso el técnico buscó algunas variantes y metió a la cancha a Podestá, que hacía su debut. Corrió a Otermín a la zaga central, por un Verino que venía en un bajo nivel, lo puso a Tolosa en lugar del suspendido Cardozo y a Pons por Olego, que hasta ahora no había mostrado absolutamente nada en los encuentros anteriores.

Y Atlanta fue protagonista. Desde el comienzo del partido se hizo cargo de las acciones del juego y dominó a un Estudiantes de Buenos Aires, que venía invicto. Sin muchas ideas, con la conducción de Ezequiel Rodríguez, la entrega de Lucas Mancinelli y la movilidad de Luciano Pons, fue más que el Pincha en esa primera mitad.

Sin embargo, ese predominio no lo podía hacer prevalecer en el área visitante, porque los ataques se desvanecían en tres cuartos de cancha. Atlanta atacaba por las bandas, sobre todo por el lado de Mancinelli y de Podestá, quien tuvo un aceptable debut, y potenció a Lucas que se lo vio un tanto más suelto. Por el otro lado, el chiquito Tolosa intentaba atacar con sus gambetas, pero muchas veces perdía con su marcador y no lograba crear peligro.

Adelante, Pons era quien salía más del área para buscar la pelota y pivotear y López, algo más estático, era quien esperaba dentro del área que cayera algún centro. Al equipo se lo veía mejor que en las presentaciones anteriores, pero el gol se hacía esperar y la paciencia era lo que escaseaba en Villa Crespo.

Estudiantes era un espectador de lujo. Nunca atacó y solo miró como la pelota corría de un lado a otro. Por eso en defensa no se sufrió nunca. Bah, o sí. Porque otra vez como en partidos anteriores, el arquero Losada  se complicó al salir por abajo y creó algunos ataques del conjunto visitante.

Y a los 9 minutos de la segunda mitad llegó el grito sagrado. El gol de la victoria, que cortó, finalmente, una racha de 325 minutos para los delanteros de Atlanta sin convertir y que le dio a Pons su primer tanto con la camiseta Bohemia. Una corrida por derecha de Mancinelli, que abrió para Jonathan López y este mando un centro atrás, para que el ex San Miguel empuje la pelota hacia la red y desate la euforia y el desahogo de todo el estadio.

Dos minutos más tarde, el árbitro Vigliano expulsó al mediocampista de Estudiantes Martin Seri, que barrió violentamente y llegó tarde sobre Tolosa. De esta manera, facilitó el transcurso del partido para el equipo de Biggeri, que vivió el partido detrás de las rejas que separan la popular visitante de Dorrego por estar suspendido luego de la expulsión que sufriera en el partido frente a Fénix.

Atlanta se relajó y creó un par de oportunidades para ampliar el marcador. Lo tuvo López, que desperdició una buena contra y también Olego, que ingresó por Pons y marró un mano a mano solo frente a Puccheta, el arquero de Estudiantes.

Esa falta de efectividad hizo que se sufriera más de lo normal con el Pincha, que quemó sus últimos cartuchos y llegó al área con algunos centros que fueron bien resueltos por los centrales y el arquero.

Se consiguió la segunda victoria en el torneo (las dos como local), se mostró más actitud y además, se vio una evolución en el nivel de juego y la creación de pequeñas sociedades que deberán seguir creciendo si este equipo quiere realmente ser protagonista.

Nahuel Losada (5): No se lo exigió mucho, bien por arriba e inseguro con los pies.

Chrisitan Podestá (6): Fue salida constante por su sector y demostró que siente mucho  más la posición que Otermín.

 Rodrigo Alonso (7): Demuestra muchas ganas en cada pelota, no dá por perdida ninguna y si puede lograr que sus compañeros se contagien será muy positivo. No perdió nunca de arriba.

Ariel Otermín (6): Se notó que es mucho más central que lateral y se complementó bien con Alonso.

Federico Pérez (6): Estuvo contenido y se preocupó más en defender que en atacar. Hasta el momento sus tiros libres no fueron productivos.

Lucas Mancinelli (7): Cuando arranca en velocidad difícilmente lo paren, es quién genera la jugada del gol de Pons.

Federico Guerra (6): Los corrió a todos, a veces algo desordenado y poco participativo del juego pero ganó más de lo que perdió.

Ezequiel Rodríguez (6): Buen primer tiempo con algún que otro desborde y alguna asistencia, en el segundo tiempo se preocupo más por marcar que por generar y Atlanta retrocedió varios metros en la cancha.

Juan Tolosa (5): Juega muy acelerado, sin dudas puede dar mucho más de lo que jugó a noche. Necesita enganchar siempre a la hora de tirar un centro y pierde un tiempo.

Jonathan López (6): Tuvo mucha movilidad aunque lejos del arco, tuvo un mano a mano en el segundo tiempo que se la atajó bien el arquero de Estudiantes. Generó el desborde del gol de Pons.

Luciano Pons (7): Se ganó el puesto con un gol y su constante movilidad en el frente de ataque. Antes de convertir había tenido un cabezazo sólo para abrir el marcador, pero insistió y fue una constante opción para atacar.

Aníbal Biggeri (6): Hizo cambios que el equipo sintió. Con un jugador más y ganando por la mínima puso un doble 5 de marca. Hay que ganar de visitante que es la cuota pendiente.

 

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