Flaco de ideas

En el peor partido del campeonato para Atlanta, cayó 1 a 0 frente a Estudiantes, con gol de Figueroa  sobre el final del encuentro y perdió así, el invicto que tenía hasta el momento. El equipo de Bersce no tuvo ideas para doblegar al conjunto de Caseros, que con un planteo ordenado y mezquino, minimizo el nivel que había mostrado Atlanta en los encuentros anteriores.

Desde el comienzo del encuentro se vieron claras las intenciones de uno y otro equipo. Atlanta, repitiendo los once por tercer partido consecutivo, yendo para adelante siendo ordenado y sin desesperarse. Por el lado de Estudiantes, dos líneas de 4 bien pegadas y siendo agresivos en la marca con la anuencia del árbitro Bresba, que dejo pegar durante toda la noche.

Al margen de eso, el partido fue realmente malo y no hubo conexión entre los volantes y los delanteros. No estuvieron finos ni Miranda ni Monserrat y el juego de Atlanta era lento y cansino. Movía la pelota de un lado a otro lateralmente, pero sin lastimar al Pincha de Caseros.

Dio la sensación que el conjunto de Kopriva había estudiado cada uno de los movimientos  de los jugadores rivales, que taparon cada salida que buscaban los de Bersce.

Fue un partido sin emociones, chato desde lo futbolístico y lo conceptual, porque pareció que Atlanta no pudo salirse de ese Plan A, de ese libreto de tocar la pelota. Nunca hubo un plan B. Ni la pelota parada, que siempre fueron mal ejecutadas.

Miranda estuvo impreciso durante toda la noche y este equipo funciona en torno a él, más allá de todo lo bueno que habíamos visto, es el 10 quien maneja los tiempos futbolísticos y es desde sus pies, de donde nacen los ataques para Atlanta.

En  todo el encuentro, Atlanta tuvo una sola ocasión clara de gol, cuando Martínez quedo solo frente al arquero Pincha y este terminó ganando el mano a mano.

Y a diferencia de Atlanta, Estudiantes tuvo la suya, en la última bola del partido y la mando a guardar. El gordo Figueroa capturo un rebote largo que había dado Lugo, tras un remate de media distancia y facturó el injusto 1 a 0, que fue demasiado premio para un equipo que había venido a pegar a Villa Crespo.

Sin dudas, fue un paso atrás para este equipo que venía mostrando cosas interesantes y que a pesar de ser un equipo totalmente nuevo, había obtenido muy buenos resultados.

El técnico tendrá que buscar variantes, porque los rivales ya empiezan a conocerlo y lo que era sorpresa ya no lo es.  A ese juego prolijo le faltó velocidad y sorpresa, porque sino se convertirá en un equipo lento y aburrido.

 

Rodrigo Lugo (4): Fue le responsable en el gol de Estudiantes al dar un rebote largo dejándole la pelota servida a Figueroa para que convierta. Antes de eso, no había tenido prácticamente trabajo durante todo el partido.

Mariano Bettini (4): Nunca pudo ser salida clara para este equipo donde parecen ser muy importantes los laterales. Defensivamente no tuvo trabajo porque Estudiantes no ataco.

Nicolás Bianchi Arce (6): Firme en defensa cuando Estudiantes tiraba los pelotazos. Gano prácticamente siempre.

Nahuel Tecilla (6): Al igual que su compañero de zaga firme por arriba y sin trabajo.

Axel Ochoa (5): Fueron pocas las veces que sus subidas terminaron de buena manera.

Fabián Monserrat (5): Nunca encontró la manera de poder salir de esa telaraña que tejió el equipo de Kopriva.

Nicolás Previtali (4): Impreciso en los pases y nunca pudo meter esa primera pelota en ataque como sorpresa.

Braian Miranda (4): De él depende prácticamente todo el juego de Atlanta. Él estuvo impreciso, Atlanta nunca creo peligro. Es el termómetro del equipo.

Fabricio Pedrozo (4): Muy poca participación para uno de los delanteros. Prácticamente nunca le llego la pelota y cuando la tuvo siempre eligió la peor opción.

Adrián Martínez (4): Tuvo la única opción de gol de Atlanta en todo el partido. Fue clara, mano a mano y la erro.

Braian Oyola (4): No inquieto, no participo, no desbordo. El ataque ayer estuvo desaparecido.

Francisco Bersce (4): Ayer mostró la peor cara su equipo y se quedó sin variantes. El plan A de ser prolijo no funcionó y no hubo plan B. Kopriva le gano el duelo.

cronica

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