El fútbol ses simple, es claro

Efectivo y arrollador. Siete goles a favor y cero en contra. El comienzo del campeonato para Atlanta es perfecto. Si bien no jugó de la mejor manera, el equipo de Pepe volvió a mostrar las credenciales con las que piensa pelear el campeonato: intensidad, entrega y efectividad. Volvió a golear, esta vez 3 a 0 a San Miguel, y la mecha de la ilusión volvió a encenderse en Villa Crespo.

Con los mismos once que habían vencido a Tristán Suarez la semana anterior, algo totalmente inusual en la última temporada y que nos alegra mucho, Atlanta salió al campo de juego a buscar los tres puntos desde el comienzo asfixiando al rival sin dejarlo jugar.

Ya desde el arranque se notó esa idea que quiere el técnico para su equipo. Quiere un conjunto protagonista, directo y  solidario. Porque todos corren, alientan y no dan ninguna pelota por perdida. Desde esa premisa es que Atlanta empezó a ganar el encuentro. Porque presionó en mitad de cancha, Previtali robó y metió un pase milimétrico a Pedrozo, que solo frente al arquero definió para abrir el marcador.

Ese arranque a los cinco minutos cambió el encuentro, porque si uno imaginaba a un San Miguel metido en su campo, esto definitivamente lo hizo salir y adelantarse unos metros en busca del empate. Esto favoreció a Atlanta que manejó  los tiempos de esa primera mitad, sin mucha claridad eso es cierto, pero sin riesgo alguno para el arco propio.

Desde los nombres propios, con Enrique y Previtali manejando la mitad de cancha, con Colitto yendo a presionar una y otra vez y hasta a veces acelerado por demás, con Miranda alternando buenas y malas y con una defensa sólida, con Molina como figura, le alcanzó para superar a un rival endeble y sin respuestas.

Hay que decir también que pegó en los momentos justos, porque abrió el marcador en el inicio del primer tiempo y lo aumentó al comenzar el segundo, después de un centro preciso a la cabeza de Martínez, que convirtió el segundo gol en el campeonato.

El tercero llegó para definir el encuentro desde la cabeza del capitán, Nicolás Cherro, que se convirtió en el defensor con más goles en Atlanta.

Todo esto hizo que Atlanta redondeara un buen partido, en líneas generales, con mucho por mejorar desde el juego colectivo y el manejo de la pelota, pero con la certeza de saber lo que se quiere, sin confusiones desde el banco de suplentes.

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Juan Pablo Rago (6): Sin mucho trabajo, salvo sobre el final que respondió bien ante algún ataque de San Miguel. Un par de salidas en falso a la hora de salir a cortar centros.

Matías Molina (7.5): Buen partido del lateral, que subió al ataque con claridad y fue rueda de auxilio constantemente para los mediocampistas.

Nicolás Cherro(6): Sin mucho trabajo porque San Miguel no ataco, y alguna duda a la hora de cortar. Importante que sume en el marcador.

Nahuel Tecilla (5.5): Al igual que Cherro sin mucho trabajo y por momentos abusando del pelotazo. En líneas generales bien.

Axel Ochoa(6): Con mucha menos proyección que la temporada pasada, pero mucho más aplomado e inteligente a la hora de ir al ataque.

Fernando Enrique (7.5): Mucha entrega y varios pases precios que levantaron a la platea de Atlanta. Le falto continuidad de juego.

Nicolás Previtali (8): El mejor del encuentro, desde sus pies surgieron las mejores jugadas y una pase deluxe para habilitar a Pedrozo. Y además corto con sobriedad durante gran parte del encuentro.

Lucas Colitto (6): Muchísima voluntad yendo a correr todas las pelotas. Y sin tanta precisión a la hora de atacar y llegar al arco rival.

Braian Miranda (6): Partido sin estridencia para el enganche del equipo. Alterno buenas y malas.

Fabricio Pedrozo (6.5): Gran definición para el primer gol del encuentro y después careció de oportunidades para poder atacar y llegar al arco rival.

Horacio Martínez (6): Cumplió en su faceta como goleador, hizo el segundo, pero después prácticamente no participo del juego.

Pepe Castro (7): Hace todo simple. Desde al armado del equipo hasta los cambios. El equipo es efectivo, aunque le falta creación de juego.

cronica

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