Nachito a Nachito

En el reinicio del campeonato, Atlanta consiguió un empate frente a Tristán Suarez por  2 a 2, luego de estar por dos goles de desventaja. Una igualdad que se valora por el desarrollo del encuentro y porque, pese a jugar mal gran parte del partido, el equipo tuvo el carácter y la valentía de poder revertir el resultado. Gran inicio de año para Colombini, quien convirtió los dos goles del equipo del Pepe Castro y empieza, de esta manera, a transformarse en una pieza clave del plantel.

No era fácil la primera parada de este 2019 para Atlanta, ya que debía visitar un reducto complicado y un rival que se había reforzado con jugadores de jerarquía como José Vizcarra y Gerardo Martínez. Este último fue quien manejó los hilos del encuentro para el equipo local y fue quien dio el pase para que Luis López ponga la ventaja en el marcador, apenas comenzado el partido para Tristán Suarez, después de meterse a las espaldas de Molina, de flojo partido, y de pasar a Nicolás Cherro, que no pudo cerrar ante el remate del delantero.

En esa primera mitad la diferencia de velocidad entre ambos equipos era notable. Mientras el conjunto lechero volaba dentro del campo de juego, Atlanta no podía hacer pie y siempre llegaba a destiempo a cada cruce. No aparecía Previtali para cortar, Enrique estaba desconocido y Caneo siempre recibía con, al menos, dos jugadores encima sin poder resolver ningún tipo de jugada.

Ante esta situación los delanteros aislados poco podían hacer y no hubo prácticamente llegadas al arco rival por parte del bohemio. Y para peor, los dirigidos por Bazan Vera se encontraron con el segundo gol del encuentro, tras un remate extraordinario de larga distancia de Trinidad, imposible para Rago. Un gol que caía como baldazo de agua fría en la  calurosa tarde de Ezeiza.

Pero la esperanza es lo único que se pierde dicen (si sabremos de eso), y en el epílogo del primer tiempo Atlanta logró descontar, tras un despeje y un centro de Enrique que logró desviar Cherro y que terminó de empujar Colombini a la red. Ya el partido, a esa altura, se veía con otros ojos.

Con un descanso en el medio y las palabras del Pepe Castro, la sensación es que se podía revertir lo ocurrido hasta el momento. Y eso fue lo que sucedió en los primeros minutos de ese segundo tiempo, donde Atlanta se adelantó unos metros en el campo de juego y se hizo dueño de la situación yendo para adelante, sin tantas ideas quizás, pero con ímpetu y con ganas.

Por eso Atlanta llegó al empate, porque nunca se dio por vencido y porque sacó ese carácter que se le ha visto a este equipo en encuentros anteriores cuando las cosas no salían como pretendían. El amor propio y otra definición de Colombini, que llegó a los 9 goles en el campeonato, consiguieron un empate final como premio a la perseverancia. Y dejaron a un rival sin la posibilidad de descontar puntos, en esa lucha por los cuatro ascensos directos.

 


Juan Francisco Rago (5): Nada que hacer en los goles y luego no tuvo mucho trabajo. Bien de arriba y bien con los pies.

Matías Molina (5): No fue el tractor que conocemos y la pasó realmente mal en el primer tiempo.

Nicolás Cherro (4): Flojo. Nunca contuvo a ningún delantero y el primer tiempo fue bastante malo.

Alan Pérez (4): Habrá sido su peor actuación en el Bohemio. Malos cierres y poca marca. Bien de arriba.

Axel Ochoa (4):  Flojo en la marca e impreciso en los centros. Lejos del Ochoa que conocimos. De un pésimo lateral que se lo regaló al volante rival llegó el 2do gol del local.

Fernando Enrique (7): En sus pies creció la ilusión de la remontada. Cuando él empezó a tener el contról de la pelota, el juego de Atlanta mejoró y mucho. Sus socios no le respondieron y estuvo solo.

Nicolás Previtali (5): No fue su mejor partido y por momentos parecía perdido. Mejoró algo el segundo tiempo. Le falto el juego asociado que nos tenía acostumbrados junto a Enrique y Caneo.

Lucas Colitto (6): A sus buenas corridas le sumó juego y eso lo hacen un jugador fundamental por la banda. De una de sus corridas llegó el descuento del bohemio en donde a Lucas le hacen la infracción.

Miguel Caneo (5): Bastante apagado, Miguel tuvo apenas algunos destellos que no llegaron a nada importante.

Ignacio Colombini (9): El mejor de todos, estuvo donde había que estar en el primer gol y en segundo un cabezazo fundamental para traernos 1 punto a Villa Crespo. Bien aguantando de espaldas. Faltó conexión con Martínez.

Horacio Martínez (6): Otro que no tuvo su mejor partido y en el primer tiempo casi que no la tocó. Con un gol del goleador todo vuelve a la normalidad.

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