Primera caída Nacional

Después de 15 partidos invicto, y tres triunfos consecutivos en esta Primera Nacional, Atlanta cayó 2 a 1 frente a Estudiantes de Rio Cuarto, en Villa Crespo y sufrió su primer golpe duro en esta categoría. No fue un buen partido del Bohemio, que pareció sufrir el desgaste físico hecho en Caballito unos días atrás.

Desde el vamos imaginábamos varios cambios en el once inicial por parte de Alejandro Orfila. Sin embargo, fueron solo dos variantes; debutó Astina, de pobre actuación, e ingreso Ochoa Giménez y dejaron sus lugares dos de los que habían tenido un buen desempeño ante Ferro; Mazzanti y Trinidad.

Atlanta salió a jugar el encuentro de la misma manera que lo hace siempre como local, intentando ser protagonista, con mucha presión e intensidad. Pero esta vez, tuvo en frente un  equipo que no lo dejó jugar, que se le planto en la mitad del campo de juego con un número 5 como Cabrera, que fue la gran figura del partido.

En ese juego de movimiento de piezas, hay que decir que hoy Orfila perdió y no encontró la manera de doblegar al rival. Astina nunca desequilibro, Pedrozo que se movió de sector tampoco pudo hacerlo y el Animal López parecía estar muy solo arriba.

En esa primera mitad, por primera vez en el campeonato, Atlanta se encontró abajo en el marcador, después que Cuello encontrara un rebote en el borde del área y dejara sin respuesta a Rago. Era la primera prueba de fuego para el Bohemio porque era una situación desconocida para este plantel.

Y hay que decir que reaccionó bien, porque fue quizás el mejor tramo y donde mejor juego encontró. Tuvo un par de chances para empatarlo, pero se encontró siempre con la buena respuesta del arquero rival. Hasta que apareció López, cuando no, para empatarlo y hacer explotar el León. Pero la alegría duró poco y cuando menos se esperaba, Estudiantes se volvió a poner en ventaja después de una gran tapada de Rago, pero que en el rebote nada pudo hacer.

El segundo tiempo fue lo peor de este equipo en esta Primera Nacional. Tal vez, sufriendo el desgaste de los pocos días de descanso. Atlanta no inquietó más, no tuvo ideas para llegar al arco rival y no encontró juego ni por Talpone, ni por Trinidad que lo reemplazó.  Tampoco Mazzanti, que ingresó por Astina, desequilibró. Y además sufrió la salida de su figura, Luis López, por un calambre y perdió todo tipo de peso ofensivo.

El equipo cordobés se llevó los 3 puntos merecidamente, el Bohemio nada pudo hacer y se  quedó con las manos vacías.

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Francisco Rago (6): Sufrió dos goles en donde no tuvo responsabilidad y tapo otras tantas dejando la esperanza del empate hasta el último minuto del partido.

Matías Molina (4): No fue un buen partido defensivo ni ofensivo. Nunca pudo pesar dentro campo de juego con la intensidad que nos tiene acostumbrados.

Ariel Coronel (5): Defensivamente lo mejor. Saco varias pelotas pero sufrió mucho al  rival como todo el equipo.

Nahuel Tecilla (4): Pobre actuación del central, que perdió mucho en la marca y no se lo vio seguro a la hora de entregar la pelota.

Axel Ochoa (4): Flojísimo partido. No le encontró la vuelta a su marcador, se lo notó perdido dentro del campo de juego y ofensivamente no terminó ninguna jugada de la  mejor manera.

Nicolás Talpone (4): El medio fue una zona de tránsito libre para el rival. No marcó bien y tampoco pudo pesar ofensivamente.  Le ofreció poca ayuda a Previtali.

Nicolás Previtali (5): Se lo vio más participativo, intentando encontrar los espacios pero que nunca encontró.

Joaquín Ochoa Giménez (4): Impreciso y sin peso ofensivo, prácticamente no tuvo contacto con la pelota y Atlanta lo sufrió.

Fabricio Pedrozo (5): Orfila lo cambió de lado para el ingreso de Astina, y nunca pudo ganar en el mano a mano. Se lo noto incómodo y sin energías.

Luis López (6): Convirtió el empate parcial y fue de lo más regular hasta que tuvo que salir. Sin él, Atlanta pareció no tener peso ofensivo.

Marcos Astina (4): Había mucha expectativa con su llegada y su debut se hizo esperar. Sin embargo, poco hizo dentro del campo de juego y prácticamente no participó.

Enzo Trinidad (5): En Caballito fue una de las figuras y ayer cuando ingresó intentó mover la pelota, pero nunca encontró espacios para poder hacerlo.

Walter Mazzanti (5): Ingresó para generar el desequilibrio que nos tiene acostumbrados. Ganó y perdió. Pero cuando ganó, terminó mal las jugadas.

Joaquín Molina (3): Tenía la difícil tarea de reemplazar al Animal López. Lo hizo de la peor manera. Sin peso, sin desequilibrio y sin precisión.

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